rebuscando en su pequeña Cava, húmeda, oscura y casi olvidada, arrastra mi suegro, Juan Gamero, de entre las polvorientas botellas "escondidas en su cueva", esta reliquia bendita.
Por descontado, rotura inmediata del corcho, "que parecemos nuevo Alberto"..., si hubieramos cogido el abridor de pletinas no habríamos tenido que colarlo al decantar...
Absolutamente sorprendido con una acidez larguísima y refrescante, una capa densa, de color granate oscuro con el ribete amarronado, como del color de una zarzaparrilla negruzca. Indescifrable bouquet de larga crianza en botella, sin oxidación del alcohol, cerezas maduras de fondo, café muy sutil y bombones licorosos predominando sobre el conjunto.
Después de una hora y media de aireación, afloran aún mas las frutas rojas maduras y se convierte en uno de esos vinos sedosos, voluptuosos y frescos que nos marcan su impronta en la psiquis
Se va abriendo ese Bouquet tan complejo del principio, para ir separando los terciarios de crianza en madera y en botella

Apenas si hay precipitados de color y taninos, ninguna sal del tipo Bitartrato potásico o Tartrato Cálcico

solo el tiempo nos contestará a estas divagaciones
por el momento, trataré de que Juan me preste otra de estas Canecas para ver si se comporta de igual manera que esta lo está haciendo.
por último y para ir concluyendo, hemos elegido unas colas de Rape doradas y napadas en una especie de pisto manchego Picante y patatas fritas puente nuevo. Estupendo con el pescado, aguantando perfectamente las verduras picantes y en armonía con las patatas, limpiándome inmediatamente el paladar e invitándome a seguir conjugando tan diversos productos
asentamiento perfecto en la andorga y directo a mi hamaca a resolver la cuadratura del dichoso círculo....
buenos días y hasta pronto